19 años. Literatura, música, arte. FB.com/Smilingbris
a-m-n:

Moping around.
alisonmorel:

Inktober n°7
Spécial Halloween: Alice
El problema era que tenías que seguir escogiendo entre lo malo y lo peor hasta que al final no quedaba nada. A la edad de 25 la mayoría de la gente estaba acabada. Todo un maldito país repleto de estúpidos conduciendo automóviles, comiendo, pariendo niños, haciéndolo todo de la peor manera posible, como votar por el candidato presidencial que más les recordaba a ellos mismos. Yo no tenia ningún interés. No tenía interés en nada. No tenía ni idea de cómo lograría escaparme. Al menos los demás tenían algún aliciente en la vida. Parecía que comprendían algo que a mí se me escapaba
Charles Bukowski - La senda del perdedor.
(via lamanoquetiembla)

(Fuente: facetasdemipsique, vía besoscosmicos)

2 114 notas
nochesdesveladas:

Admito que nunca he sido católica, ni religiosa, pero si creyente; mucho además. Si no creyese en nada, la vida seria como un cuenco vacío a punto de romperse en mil pedazos; inestable, a merced de un destino incierto, sin esperanzas. Todo estaría cubierto por un velo de insípida apatía; asfalto, luces y artificios nada más.
Creo en los deseos que hacen que las estrellas parpadeen; en el susurro del viento del norte que guía a quienes se aventuran; en el rugido del mar que enmudece las dudas; en los secretos escondidos en el silencio de la nieve; en la sinceridad de una mirada enamorada.
En todo eso creo yo.
Todos los hombres notan cuando una mujer ardiente entra a una sala. Pero todas las mujeres (y sólo algunos hombres) notan cuando una mujer bella entra a una sala. Las mujeres secretamente admiran a las mujeres bellas. No existen más grandes admiradores de las mujeres bellas que otras mujeres. Las mujeres se visten, maquillan, usan ropa de diseñador para otras mujeres… rara vez para los hombres. A los hombres no les importa en absoluto quién diseñó los zapatos, el vestido, el bolso. No lo notan siquiera. ¿Luce bien? Sí. ¿El vestido y los zapatos son removibles? Perfecto. 
Se liga a las mujeres ardientes. Raramente a las mujeres bellas. ¿Por qué es esto? Es porque los hombres entienden a las mujeres ardientes; son una entidad conocida. Los hombres saben qué hacer con ellas, o más precisamente, lo que les gustaría hacer con ellas. Las mujeres ardientes tienen un lado frontal y un lado trasero. No hay ningún misterio allí. Las mujeres bellas, por el otro lado, poseen una complejidad, una profundidad, una gracia matizada, que confunde a la mayoría de los hombres. Los hombres no tienen idea de qué hacer con ellas. Así que las mujeres bellas son cortésmente pasadas de largo. Zan Perrion (via m2karina)

(vía besoscosmicos)

1 043 notas
juipiter: